RSP SCULPT, glúteos y abdomen perfectos. Tecnología HIFEM®

Actualizado: 16 abr


Conocido bajo distintos nombres y marcas comerciales (EMSCulpt, RSP Sculpt, RSV Tónic, etc.) La verdad es que este todos se basan en una misma tecnología: Ondas electromagnéticas focalizadas de alta intensidad. Sus resultados le han puesto en el número uno de los tratamientos de medicina estética en boca de todos, pues ayuda a eliminar grasa y a desarrollar músculo.

Supuso toda una revolución en 2019, cuando comenzó a dar mucho de qué hablar un nuevo protocolo médico estético que se basaba en el uso de una revolucionaria tecnología que conseguía desarrollar músculo en la zona abdominal y en los glúteos a la vez que reducía la grasa. Y todo ello de forma no invasiva. Este nuevo tratamiento ayuda a conseguir un vientre plano sin esfuerzo. Tanto es así, que se la bautizó como 'la máquina de las 20.000 abdominales', y es que cada sesión de 30 minutos equivale a la realización de ese número de abdominales o de sentadillas si se aplica en los glúteos.

Trabajando a través de campos electromagnéticos de alta intensidad, consigue reducir la grasa (en un 20 % la grasa visceral) y es la única en el mundo capaz de generar músculo en un 16%.

¿En qué consiste el tratamiento?

Como ya he comentado, el tratamiento se basa en la energía electromagnética focalizada de alta intensidad. Una sola sesión causa miles de poderosas contracciones musculares que son extremadamente importantes para mejorar el tono y la fuerza de los músculos.

El funcionamiento de este tratamiento consiste en la colocación de dos manípulos sobre la zona a tratar. Dependiendo del tamaño de la zona puede usarse uno solo o bien los dos.


La tecnología que utiliza consiste en realizar más de 20.000 contracciones supramaximales cada 30 minutos que es la duración de una sesión. Así, se logra que los músculos tratados se ejerciten sin esfuerzo del paciente y en muy poco tiempo ya que es imposible lograr las mismas contracciones musculares en la práctica deportiva de un solo día.

El objetivo principal de este tratamiento es la tonificación de los músculos de la zona a tratar al mismo tiempo que se pierde volumen eficazmente. Esto se traduce en el aumento de la masa muscular y de la densidad de las fibras musculares para conseguir unos músculos más firmes y una remodelación de la zona.

En cuanto a las zonas donde se realiza este tratamiento, estas pueden variar. Sin embargo, las zonas estrella de este tratamiento son el abdomen y los glúteos aunque también puede realizarse en las piernas y en los brazos.




La combinación de ondas HIFEM® con otros tratamientos

Como ya se comentó con anterioridad, este dispositivo ofrece muy buenos resultados pero, según el caso de cada paciente, puede indicarse su uso en combinación con otros tratamientos.

Esto no significa que el tratamiento de no funcione por sí solo, de hecho, los resultados que ofrece en poco tiempo son asombrosos. Lo único que quiere decir es que, en ocasiones, para potenciar los resultados de pérdida de grasa o tonificación de la piel (creación de colágeno) se puede combinar este dispositivo con otras técnicas como mesoterapia, radiofrecuencia fraccionada o criolipólisis.



Los resultados de este tratamiento de aparatología médica


El tratamiento se realiza en sesiones cortas de 30 minutos tras las cuales el paciente puede volver a su vida normal sin ningún tipo de molestia. De hecho, este dispositivo no requiere preparación previa ni recuperación posterior.

Normalmente se realiza en períodos de diez sesiones que se realizan en dos o tres semanas, dependiendo de cada caso. Los resultados comienzan a verse desde la cuarta sesión.




RSP Sculpt ONDAS HIFEM® en la recuperación POSTPARTO.

Diástasis de los rectos abdominales y suelo pélvico

A veces, tras el parto, el abdomen de la mujer no vuelve a su estado anterior.

En la mayoría de ocasiones, me consultáis en referencia a la "acumulación de grasa" que permanece en esa zona tras el embarazo, pero en muchas de esas ocasiones, ese abdomen abultado no se debe a un exceso de grasa, o al menos no en su totalidad, sino en la distensión de los músculos de los rectos abdominales, que no solo causan problemas estéticos sino que pueden llegar a afectar seriamente a la salud digestiva y sexual de la persona que lo padece.

No obstante, la diástasis abdominal no es exclusivo de mujeres que hayan dado a luz, aunque estas sean mayoría. En ocasiones otros pacientes que hayan sufrido exceso de peso, estén en la menopausia o tengan un factor genético que predisponga a esta patología, pueden padecer diástasis y ser candidatos al mismo tratamiento.

Una opción de tratamiento novedosa y prometedora para la separación abdominal es el HIFEM o dispositivos electromagnéticos focalizados de alta intensidad.

Se trata de un tratamiento no invasivo que emplea la estimulación electromagnética para contraer los músculos de la zona objetivo. Se trata de una potente tecnología que no requiere tiempo de inactividad y que, según los ensayos, puede aumentar el grosor de los músculos, reducir los depósitos de grasa y disminuir la diástasis de rectos abdominales, con resultados que se mantienen estables un año después del tratamiento.